Gira tu teléfono a modo vertical para usar noctok.
Un colega, en noctok, nunca llega por casualidad. Hacerse colegas es la consecuencia lógica de un chat en el que los dos noctokers quieren poder volver a hablar. Solo el consentimiento mutuo tras un chat interesante hace posible esa conexión.
Hacerse colegas no es una solicitud motivada por un swipe al azar sobre tu perfil. Hablemos del perfil: solo tus colegas tienen acceso a él. Se acabaron las frases de apertura motivadas por una emoción superficial sin nada detrás.
El consentimiento mutuo es algo primordial. Por eso toda la información del perfil es opcional. Compartir un pedazo de ti mismo es un acto deliberado.
Además, ser colegas no es forzosamente para toda la vida. Esa conexión puede disiparse. Un clic basta para que un colega vuelva a ser un desconocido que ya no puede contactarte. Nada de stalkeo en noctok.
Hablando de stalkeo: un colega solo te ve en línea si estás disponible y compartís un #tag. Un colega que quiera hablar de un tema distinto a lo que te apetece hoy te verá desconectado, y por tanto no podrá contactarte.
Colegas explicados, stalkers alejados, lo que sigue ya está en camino...
